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Incluso cuando podemos acceder a instalaciones sanitarias y a productos de higiene, el estigma causado por los tabúes que rodean las funciones corporales naturales puede limitar nuestra capacidad de participar plenamente en la sociedad y vivir una vida activa. Garantizar las inversiones para mejorar la higiene no es suficiente.

Las percepciones negativas de los fenómenos fisiológicos, como la menstruación y la menopausia, o los problemas comunes, como la incontinencia, dañan la confianza en uno mismo y dificultan la búsqueda de ayuda. Muchos de estos temas se consideran todavía vergonzosos o en contra de las normas sociales.

Capítulo 2. Las emociones se interponen en el camino del progreso

En muchas partes del mundo, la menstruación es un tema tabú, rodeado de silencio y envuelto en mitos. Sin embargo, la menstruación y la higiene menstrual están surgiendo como temas centrales para la igualdad de género, los derechos humanos y el desarrollo.

Desde 2014, el WSSCC y ONU Mujeres han desarrollado conjuntamente un Programa sobre Género, Higiene y Saneamiento. El programa, que se ha puesto en marcha en Senegal, Níger y Camerún en África occidental y central, tiene por objeto establecer un marco en el que todas las mujeres y niñas de esta región se beneficien de manera sostenida de los servicios de saneamiento, higiene y agua (WASH).

WSSCC y ONU Mujeres han realizado varios estudios en la región sobre las prácticas y comportamientos de la menstruación. Los hallazgos de estos estudios reflejan las preocupaciones de muchos países alrededor del mundo. El primer problema, y muy serio, es el conocimiento o información limitados o incorrectos. Muchas niñas no entienden lo que está sucediendo cuando comienzan a menstruar y tienen un conocimiento limitado sobre los procesos biológicos. Las madres a menudo no hablan sobre la menstruación con sus hijas antes de que  tengan su primer período.

Como explicó una niña en Camerún:
“Mis períodos comenzaron cuando yo estaba en el campo con mi madre. Como me avergoncé no le dije nada... cuando mi madre se dio cuenta de que tenía el período, discretamente me llevó a su dormitorio y sacó un paño higiénico y me explicó cómo usarlo. También me dijo que no saludara más a los muchachos, porque si lo hacía me quedaría embarazada de inmediato.

La ausencia de instalaciones sanitarias adecuadas es otro factor que tiene un impacto significativo en la vida cotidiana de las mujeres y las niñas. Más del 40 % de las chicas encuestadas dijeron que faltaron a la escuela por lo menos un día al mes durante sus períodos, y la mayoría de las mujeres profesionalmente activas dijeron que faltaron a su trabajo durante este tiempo y prefirieron quedarse en sus casas. Debido a la falta de instalaciones en la escuela, en el trabajo y en los espacios públicos, las mujeres a menudo prefieren controlar la menstruación en el hogar, lo que significa que no pueden participar en actividades culturales, educativas, sociales y económicas.

Más información en el informe Hygiene Matters (La Higiene Importa)