We’re using cookies to give you the best experience possible of Essity.com. Read more about the cookies we use and how to change your settings:

Essity B 265.4 (-0.6 SEK) on 23-Feb-2019 17:29

Select region


Global Site


Durante mucho tiempo, las cuestiones relacionadas con la higiene, el saneamiento y la salud se han considerado importantes para la higiene, pero secundarios para el progreso de la sociedad. La publicación del “Informe sobre salud e higiene” por parte de Essity y en colaboración con el Consejo de Colaboración para el Abastecimiento de Agua y el Saneamiento (WSSCC) pretende cuestionar esta situación. Basándose en los resultados de la encuesta, en entrevistas a expertos y testimonios de personas de todo el mundo, el informe demuestra cómo la higiene y la salud son catalizadores indispensables para el desarrollo económico y social.

Por ejemplo, el informe recoge el testimonio de Asha, una niña de 11 años que vive en Assam, en la India. Cualquier persona que defienda la igualdad de género se emocionará leyendo cómo la menstruación perjudica a Asha en la escuela. 

“A veces no voy a la escuela. Es muy difícil asistir durante todo el día a las clases sin disponer de un lugar adecuado donde cambiarme o lavarme sin que mis compañeros y maestros sepan que estoy con el período”, comenta Asha. 

Por desgracia, Asha no es un caso único. El tema de la menstruación está rodeado de tabúes y vergüenza, y aleja a las niñas de los centros educativos y a las mujeres del trabajo.

¿Qué ocurriría si consiguiéramos luchar contra el tabú y comenzar a integrar la higiene menstrual como una política más en la planificación urbana? No solo daría a Asha la igualdad de oportunidades que necesita para poder ejercer sus derechos humanos básicos y asistir a la escuela, sino que también abriría el camino para el empoderamiento de las mujeres en todo el mundo, contribuyendo a que alcancen todo su potencial. 

En mi opinión, estas implicaciones sociales es lo que da sentido a trabajar temas de higiene y salud. El informe explica cómo mejora la calidad de la educación de los niños a través de enseñarles cómo lavarse las manos correctamente. El estudio también confirma que el acceso a los aseos es fundamental para que las mujeres participen activamente en el mundo laboral y cómo los sistemas de higiene de manos y las indicaciones visuales en las instituciones médicas mitigan la resistencia antimicrobiana. 

Estos son ejemplos de cómo la inversión en higiene y salud impulsa el progreso social. En muchos casos, se necesitan muchos menos recursos de lo que pensamos. Además, aunque se deba hacer una inversión importante, las recompensas para las personas y la sociedad son siempre mayores. 

Hoy en día somos conscientes de la importancia de la higiene y la salud para crear una sociedad con igualdad de oportunidades, en la que todos podamos ejercer nuestros derechos humanos. 

Espero sinceramente que el informe les parezca tan interesante y relevante como a mí. Poner todas estas medidas en acción requiere la colaboración de todos. 

Atentamente, Kersti Strandqvist